En el Deutsche Schule Medellín (Colegio Alemán Medellín), la democracia va más allá de las elecciones escolares de personero o de sus representantes ante diferentes instancias académicas y administrativas. Es un pilar formativo presente en toda la vida escolar: desde Kindergarten hasta Klasse 12, desde el salón de clase hasta el descanso, desde una ATL (Actividad de Tiempo Libre) hasta la solicitud de un segundo calificador. “En el Colegio, la democracia es algo que, además de aprenderse, se discute y se practica”, explica Pablo Andrés Patiño, coordinador de Monografía del DSM.
Mucho más que votar
Cada año, los estudiantes participan en la elección de personero y de los estudiantes representantes. Este es, tal vez, el momento en el que se vive la democracia al cien por ciento. Sin embargo, antes, en las clases de Ciencias Sociales, el concepto ya se ha abordado de forma explícita: qué significa, qué implica y por qué va más allá de “alzar la mano” o decidir por mayoría.
Los grupos, desde Prekinder hasta Klasse 10, inician el año con una introducción al concepto. Con ello se busca que comprendan que la democracia es, además del voto, la discusión, el análisis crítico y la responsabilidad frente a las decisiones colectivas.
Esto se materializa casi de inmediato en el proceso electoral escolar, cuando los estudiantes aplican lo aprendido, cuestionan prácticas, contrastan discursos y experimentan, en un entorno pedagógico, las tensiones propias de cualquier ejercicio democrático. Pero en el DSM, la democracia va mucho más allá.
Autonomía y pensamiento crítico: la base formativa
Para Paula Álvarez, Vicerrectora del Colegio, la democracia no es un concepto aislado, sino que, está profundamente ligada al pensamiento crítico y a la autonomía. Desde Kindergarten, los niños trabajan en proyectos que ellos mismos proponen y eligen. Deciden cómo desarrollarlos, cómo presentarlos y, dentro de las posibilidades institucionales, qué caminos tomar. A medida que avanzan en su trayectoria escolar, esa capacidad de elección se amplía: seleccionan sus ATL según sus intereses, escogen un instrumento musical y eligen actividades diferenciadas, de acuerdo con su proceso de aprendizaje.
Lee también: Investigar para comprender el mundo: la monografía del GIB en el Deutsche Schule Medellín
Aprender a estar en desacuerdo
El contexto escolar no es ajeno a la realidad política nacional y mundial. Hoy, en muchas latitudes la polarización es más fuerte que nunca; por eso, el Colegio asume un reto adicional: enseñar a convivir con opiniones distintas.
Aquí entran en juego dos pilares institucionales. El primero es el Comité de Convivencia Escolar, que ha ampliado su alcance más allá de la disciplina tradicional e invita, en primer lugar, a la conciliación entre estudiantes. Esto permite transformar el conflicto en diálogo. No todo desacuerdo termina en una sanción; muchos se convierten en oportunidades para escuchar, argumentar y recalibrar posiciones.
El segundo pilar es la apertura institucional al argumento. Por ejemplo, un estudiante que no está de acuerdo con una calificación puede solicitar un segundo calificador. “Para hacerlo, debe construir un argumento sólido, sustentado y reflexivo. En ese proceso, muchas veces descubre que su inconformidad inicial requiere matices; otras veces, logra demostrar que hay aspectos revisables”, dice Pablo Andrés.
La democracia también ocurre en el descanso
No todos los escenarios democráticos están mediados por un profesor. Para Paula Álvarez, es en el descanso, en un juego espontáneo o en una conversación informal cuando los estudiantes toman decisiones, negocian roles y gestionan desacuerdos.
Elegir participar o no en una actividad, también es un acto de autonomía. Integrarse a un equipo implica asumir responsabilidades y lograr acuerdos. En esos espacios, la democracia se vuelve experiencia cotidiana: aprender a ceder, proponer, escuchar y construir con otros. “El aprendizaje entre pares es uno de los escenarios más potentes de formación democrática”, afirma Paula.
Te puede interesar: Las razones que nos hacen únicos
Arte, deporte y ciencia: pequeñas sociedades en acción
Las ATL, las Escuelas de Música, Deporte y Arte, y los programas de robótica y Pequeños Científicos son espacios relevantes para la práctica democrática.
Elegir tocar un instrumento es una decisión personal; hacer parte de una orquesta implica comprender que el resultado depende del conjunto. Integrar un equipo deportivo exige asumir un rol, respetar reglas y coordinar esfuerzos. Presentar un proyecto en un Robotic Fest supone construir colectivamente y argumentar propuestas.
En cada uno de estos espacios se refuerzan habilidades, como el trabajo colaborativo, la responsabilidad compartida y la conciencia de pertenecer a una comunidad.
Formar ciudadanos globales
El objetivo es que los estudiantes desarrollen una mentalidad democrática sólida. “En el Deutsche Schule Medellín (Colegio Alemán Medellín) la democracia se entiende como la capacidad de tomar decisiones informadas, la disposición a escuchar y ser escuchado, la habilidad de argumentar con respeto, la autonomía para elegir con responsabilidad y la conciencia de que toda decisión individual tiene un impacto colectivo”, expresa Pablo Andrés. Esta formación se fortalece a través de experiencias como el programa de Creatividad, Actividad y Servicio (CAS), los intercambios internacionales y el contacto con diversas realidades, donde el estudiante no solo adquiere conocimientos, sino que aprende a situarse críticamente frente al mundo.
Una práctica que se construye todos los días
En el DSM, la democracia va más allá. Está en cada proyecto elegido en Kindergarten, en cada debate en Ciencias Sociales, en cada conciliación, en cada elección de representante, en cada ensayo argumentado y en cada acuerdo alcanzado en equipo. Otros actores también eligen democráticamente a sus representantes para las diferentes instancias institucionales: los padres de familia, para el Consejo de Padres y los egresados y empleados, para el Consejo Directivo.
Es un proceso progresivo y consciente. Un hábito que se forma con práctica constante. Formar ciudadanos del mundo con sentido democrático significa, además de promover su participación a través del voto, enseñarles a pensar, a dialogar y asumir con responsabilidad su lugar en la sociedad.
Conoce cómo esta formación integral cobra vida en cada etapa escolar. Visita la sección de Admisiones en nuestra página Web haciendo clic aquí: www.dsmedellin.edu.co y descubre cómo hacer parte del Deutsche Schule Medellín.